miércoles, 17 de diciembre de 2008

Los Belenes




Orígenes de los belenes 

Un hecho singular en la historia del belén fue la escenificación que ideó San Francisco de Asís en la nochebuena de 1223, con permiso papal, en Greccio, reproduciendo en vivo el misterio del nacimiento de Jesús. Ideó la construcción de una casita de paja a modo de portal, colocando dentro un pesebre, trajo un buey y un asno de los vecinos del lugar e invitó a las gentes a reproducir las escenas de la adoración de los pastores.
A partir de entonces, los franciscanos y las clarisas- se convirtieron en apóstoles de esta original costumbre, realizando montajes en los que intervenían aspectos naturalistas y simbólicos. La iniciativa de reproducir el nacimiento se extendió con facilidad a numerosos lugares de la cristiandad. De la escenificación viva se pasó al recurso de las figuras que hoy recogen los belenes de todo el mundo.




Primeros Belenes en España

Se sostiene que el primer nacimiento con figuras de barro se construyó en Nápoles a fines del siglo XV. El rey Carlos III, que hizo del nacimiento una institución nacional en Italia mientras ocupó el trono, también lo introdujo en España, fomentando que los "Belenes" se popularizaran en todo el reino itálico y español.

El Rey encargaría para su hijo, Carlos IV, "El Belén del Príncipe". El valenciano José Esteve, llegó a realizar hasta 180 figuras de medio metro de altura con destino al mencionado belén del príncipe. Los belenes de palacio llegaron a contar con casi seis mil figuras, muchas de las cuales se dispersaron, posteriormente, entre museos y otras colecciones particulares.

En América, los frailes y monjes introdujeron esta costumbre navideña tomando los nacimientos un relevante papel.




La costumbre de montar el belén en los hogares no se extendería hasta bien entrado el siglo XIX, con pequeñas figuras de barro de gran ingenuidad que se podían comprar en los mercadillos y tiendas, que las importaban desde tierras murcianas o granadinas.. Los belenes se convirtieron a partir de entonces en pequeños espacios festivos en torno a los cuales se reunían las familias, con pandereta o zambomba para cantar villancicos...

Los belenes demás grandes proporciones y de figuras de calidad, también llegaron a las clases más acomodadas e instituciones religiosas por encargo.


1 comentario:

Cruzcampero dijo...

Muy interesante la historia de los primeros belenes... Ahora tienen cada vez menos auge, se van dando mas los árboles de navidad, aunque prefiero el belén, de echo es lo único que pongo en casa.
Gracias!