lunes, 13 de octubre de 2008

Zapatos

Existen evidencias que nos enseñan que la historia del zapato comienza a partir del año 10.000 a.C., o sea, al final del periodo paleolítico (pinturas de esta época en cuevas de España y sur de Francia, hacen referencia al calzado) . Entre los utensilios de piedra de los hombres de las cuevas, existen diversas de estas que servían para raspar las pieles, lo que indica que el arte de curtir el cuero es muy antiguo. En los hipogeos (cámaras subterráneas utilizadas para entierros múltiples) egipcios, que tiene la edad entre 6 y 7 mil años, fueron descubiertas pinturas que representaban los diversos estados de la preparación del cuero y de los calzados. En los países fríos, el mocasín es el protector de los pies y en los países más calientes, la sandalia aún es la más utilizada. Las sandalias de los egipcios eran hechas de paja, papiro o entonces de fibra de palmera




A lo largo de la historia, el zapato y los materiales que lo forman, han evolucionado, incluso en aspectos totalmente divergentes, se han empleado metales, pieles, (algunos sin curtir o con pelo), hojas de palmeras, maderas de diferentes tipos, sedas, bordados y una larga lista de materias diversas. En las alturas del tacón también comprobamos unas diferencias notables: calzado con plataformas, con tacos, planos, con alzas, chapines venecianos o los célebres zapatos de Luis XV. Pero, sin duda, el modelaje "el diseño" de cada época es notoriamente distinto y, en algunos casos, incluso muestran una agresividad poco corriente; recordemos los calzados de Anjou con las puntas hacia arriba, las sandalias egipcias grabadas y adornadas, las botas de la Edad Media o los calzados pertenecientes a determinados grupos de población (chinos, árabes, pakistanies...). Observar la evolución del calzado es, de alguna forma, estudiar la Historia de la Humanidad




Visita el museo de zapatos

3 comentarios:

irene dijo...

Es muy curioso tu escrito sobre los zapatos, me ha gustado mucho. Sí que me gustaría visitar el Museo del calzado, tengo obsesión con ellos, me avergüenza decir los pares que tengo, casi más que Imelda Marcos, bueno, exagero un poquito, será que como estoy por tierras andaluzas y tienen fama de ser exagerados, se me ha pegado.
Muchos besos, Abejitas.

bahhia dijo...

Los zapatos son mi debilidad.

Abejitas dijo...

Qué mujer no tiene obsesión por los zapatos jiji.