martes, 3 de junio de 2008

Irena Sendler , una vida impactante


"La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad", cuenta Irena Sendler, quien salvó a 2.500 niños del Gueto de Varsovia.


Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.

En 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo cuenta: "Conseguí, para mí y mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto."

Cuando Irena caminaba por las calles del Gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del Gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.

A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del Gueto en el verano del 42, consiguió rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

Irena quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.

Los nazis supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. En un colchón de paja encontró una estampa de Jesús Misericordioso con la leyenda: “Jesús, en vos confío”, que conservó consigo hasta el año 1979, momento en que se la obsequió a Juan Pablo II.

Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Soportó la tortura y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un "interrogatorio adicional". Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Al día siguiente halló su nombre en la lista de los polacos ejecutados. Los miembros de Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes, e Irena continuó trabajando con una identidad falsa.



En 1944, durante el Levantamiento de Varsovia, colocó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de su vecina para asegurarse de que llegarían a las manos indicadas si ella moría. Al finalizar la guerra, Irena misma los desenterró y le entregó las notas al doctor Adolfo Berman, el primer presidente del comité de salvamento de los judíos sobrevivientes. Lamentablemente la mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de concentración nazis. En un principio los chicos que no tenían una familia adoptiva fueron cuidados en diferentes orfanatos y poco a poco se los envió a Palestina.

Los niños sólo conocían a Irena sólo por su nombre clave "Jolanta". Pero años más tarde cuando su foto salió en un periódico luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del Gueto." Y así comenzó a recibir muchos llamados y reconocimientos.

En 1965 la organización Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las Naciones y se la nombró ciudadana honoraria de Israel.

En noviembre de 2003 el presidente de la República, Aleksander Kwasniewski, le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca. Irena fue acompañada por sus familiares y por Elzbieta Ficowska, una de las niñas salvadas, "la niña de la cuchara de plata".

En el año 2007 el gobierno de Polonia la presentó como candidata para el premio Nobel de la Paz. Esta iniciativa fue del presidente Lech Kaczynski y contó con el apoyo oficial del Estado de Israel —a través de su primer ministro, Ehud Olmert— y de la Organización de Supervivientes del Holocausto residentes en Israel. Las autoridades de Oświęcim (Auschwitz en Aleman) expresaron su apoyo a esta candidatura, ya que consideraron que Irena Sendler fue uno de los últimos héroes vivos de su generación, y que demostró una fuerza, una convicción y un valor extraordinarios frente a un mal de una naturaleza extraordinaria. Finalmente el galardón fue concedido a Al Gore.

Falleció en Varsovia (Polonia) el 12 de mayo de 2008 a los 98 años de edad. Su vida, será llevada al cine próximamente.




Fallece Irena Sendler

12 comentarios:

Cruzcampero dijo...

Leí un artículo hace poco en el periódico sobre esta mujer, aunque era menos extenso... Apasionante la vida de esta mujer, todo premio o reconocimiento que recibiera es poco.

angela dijo...

Me parece tan injusto lo que se ha hecho con esta MUJER TAN GRANDE...!El día que leí lo que había sido su vida me estremeció tanto su ganas y sus esfuerzos por hacer el bien...que sentí gran impotencia , la misma que al leer tu entrada.Un abrazo

Gise =) dijo...

Hay pocas personas en el mundo con un corazon tan grande, creo que deberiamos aprender un poco a ser mas generosos con la gente qu enos rodea. Es una lástima pero seguro que ella recibira el reconocimiento despues de su muerte...
Besikis y gracias por contarnos esta hermosa historia!!!!

white dijo...

Personajes dignos de admirar y sobre todo con el corazon y virtudes necesarias para realizar tan buenas obras. Claro que el valor de esta persona fue inestimable para estos niños que salvo.

Furacán dijo...

Yo también vi la noticia el otro día. Impresionante la mujer. Ojalá sigan apareciendo personas así.

Saludos!

MiMundo dijo...

...que hermosura de vida...cuanto corazón...

De Lirium soy dijo...

Hola! Vengo de lo de Gise. Había escuchado esta historia, pero no tan detallada e ignoraba su muerte.
Pensar que estamos (al menos aquí) en manos de tanta gente que no mira más allá de su ombligo. Maravilloso ejemplo ha dejado. Y al escuchar esas historias uno encuentra que no hay nada de qué quejarse. Muy buen post. Un beso

De Lirium soy dijo...

Hola: nuevamente yo. Recorriendo el blog encontré un reportaje a Agueda Iris hablando sobre Mandalas. No creo en las casualidades, creo que a veces si la dejamos, hay una energía que fluye y en este caso siente que ha sido así. Estoy tratando de salir de una etapa medio depre y como dibujo me sugirieron que probara con los mandalas, y en eso estoy, y justo aquí, en mi primera visita encuentro ese reportaje. No pude linkear la página de Agueda pero ya podré. Gracias por el momento pasado. Nada más. Un beso.

Gracia dijo...

Gracias por rescatar esta historia, pues no la conocía y me ha parecido increíble, me ha hecho recuperar la esperanza en la humanidad que a veces pierdo cuando leo periódicos y veo las noticias. Increíble también que en lugar de darle el premio Nobel de la Paz a esta mujer que tanto lo merece se lo dieran finalmente a Al Gore...

Abejitas dijo...

cruzcampero una de esas vidas ocultas que han dado mucho.

angela me pareció leer incluso que dijo "no me perdono el hecho de no haber
sacado a más niños de allí"

gise muy pocas la verdad

white imagino lo que pueden sentir esos niños por ella.

furacán seguro que hay muchas personas de las que no sabemos nada y que han hecho mucho.

mimundo corazón, eso es lo que mueve el mundo a pesar de lo que se cree, con el corazón se hace lo más bello.

De lirium soy esperamos que salgas de esa etapa, si quieres, le hicimos una entrevista a Agueda sobre mandalas, la encontrarás en los enlaces. Ánimo y te esperamos por aquí.

gracia sinceramente, creo que esta mujer no quiere premio, parece de esas personas que se encuentra agradecida con un abrazo o con ver a uno de los niños que salvó.

Besitos de miel

Nazismo y Holocausto dijo...

No hace mucho descubría a esta mujer maravillosa. En un mundo en que la maldad es la tónica general, conocer historias como esta, devuelven a la persona la fe en el ser humano.
Si pudieramos escudriñar en la historia del holocausto, seguro que descubriríamos mucha más gente anónima que arriesgó su vida por aquellos "ya condenados a muerte".

Para profundizar más sobre el Holocausto, os invito a visitar también mi blog y a que opinéis sobre lo allí expuesto.

http://nazismoyholocausto.blogspot.com/

Abejitas dijo...

Nazicismo y holocausto gracias por venir hasta aquí. Seguramente existen mil historias de personas que no conocemos y que hicieron muchas cosas como Irena.

Besos de miel.