sábado, 22 de marzo de 2008

Domingo de pascua

¿Quién no ha oído hablar sobre los huevos de pascua? Este domingo se celebra en muchos lugares el domingo de pascua, y este elemento es muy importante. Veamos de donde viene.

Los Huevos de Pascua



La Pascua constituye el fundamento sobre el cual se asienta y gira toda la vida del cristianismo. Es festejada por millones de fieles en todo el mundo y el Papa da la bendición en una misa urbi et orbi desde la Basílica de San Pedro.

Desde los comienzos de la humanidad, el huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. El huevo adiquirió importancia dentro de la mitología egipcia cuando el Ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio. También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo.

Los huevos de pascua en la antigüedad eran de gallina y de pato, y en la Edad Media les eran regalados a los chicos durante las celebraciones. Al tiempo, los cristianos comenzaron a obsequiarse huevos durante la Semana Santa con regalos y al principio el siglo 19, en Alemania, Italia y Francia, aparecieron los primeros huevos hechos con chocolate con pequeños regalos adentro.

En cuanto a la decoración, los huevos de pascua siempre han representado un desafío para los reposteros. Pero las diversas culturas fueron decorando de manera diferente los huevos. En sus comienzos, eran pintados a mano con colores estridentes que representaban la luz del sol. Los huevos se hacían uno a uno con un molde prefabricado, lo que dificultaba mucho su elaboración masiva. Los colores estridentes fueron apareciendo con las grandes producciones de huevos, por los años 20 y 30 del siglo pasado.

¿Por qué el conejo de Pascua?



El conejo de Pascua no es un invento moderno. Tiene su origen en las celebraciones anglo-sajonas pre-cristianas. El conejo, un animal muy fértil, era el símbolo terrenal de la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril.

El conejo, como símbolo de Pascua, parece tener sus orígenes en Alemania donde es mencionado por primera vez en unos textos del siglo XVI. Los primeros conejos comestibles se fabricaron en Alemania en el siglo XIX de pastelería y azúcar.

El conejo de Pascua fue introducido en EE.UU. por los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania Dutch Country durante el siglo XVIII. La llegada del "Oschter Haws" se consideraba uno de los grandes placeres de la infancia, equivalente a una visita de Papá Noel en Noche Buena. Los niños creían que si se portaban bien, el "Oschter Haws" pondría huevos de colores.

Los niños construían nidos en lugares apartados o escondidos de la casa, el granero o el jardín para que pusiera sus huevos el conejito. Más tarde empezaría la tradición de construir elaboradas cestas para poner los huevos.




6 comentarios:

Miguelo dijo...

hoy me ha gustado especialmente el post. yo suelo pensar en el origen de cosas asi jejeje

Asmahan Medinet dijo...

Ummm...quién se puede resistir a un huevo de pascua!! o como se dice por Asturias: al bollo. Me encanta el chocolate y ésta es una buena ocasión para aprovecharse. Lo que me hace gracia son los pollitos que se les suele poner.

Un abrazo!

MentesSueltas dijo...

Interesante leerlo, gracias por compartirlo.

Te abrazo
MentesSueltas

Abejitas dijo...

Miguelo es que muchas veces todo está en el origen.

asmahan y quien se resiste al chocolate ufffff nosotras no, son graciosos los pollitos jiji.

mentessueltas nos alegramos de que te gustase.


Besitos de miel

angela dijo...

Abejitas gracías por compartir este comentario...lo único que no sabía era lo del conejito...y gracias a tí ya he disipado mi duda....Con tu permiso te incluyo en mi blog. Un beso de Angela

Abejitas dijo...

Gracias a ti ángela por leernos y por incluirnos en tu blog.

Besos de miel