viernes, 16 de noviembre de 2007

Cuento - Una noche mágica (Tercera parte)

Yetro estaba sentado con una taza de té en las manos y sonriéndola, estaba muy cambiado, parecía que sus ojos, antes parecidos a los de un loco, se hubieran relajado, su mirada era acogedora, tanto como el interior de la carroza.

La niña subió a la carroza y se sentó junto a Yetro, sonriendo también mientras cogía una de las galletas de la bandeja con su manita sonrosada. Luego desvió su mirada con algo de temor hacia el pescante vacío y las riendas que parecían sostenerse en el aire solas.

Miró a Yetro, este la invitó a volver la mirada de nuevo hacia el pescante y la niña, al hacerlo, ahogó un grito sorprendido, ahora podía verle, Yetro la había franqueado el camino, había cruzado la fina línea entre el mundo real y el fantástico, además de ver los unicornios, ahora podía ver claramente al chofer.

Un extraño ser luminoso, con aspecto humanoide pero con formas cambiantes, como si estuviera echo de una coraza de hielo dentro de la cual sus facciones se creaban a partir de una neblina de hielo, todo su ser excepto sus ojos, parecidos a esmeraldas, que la contemplaban con afecto, librándola de todo temor y como dándole las gracias por venir, por dejarse arrastrar por lo desconocido, por un inexplorado mundo repleto de belleza y misterio, de fantasía y aventura, todo un mundo por descubrir.

La carroza comenzó a moverse con un leve tirón de las riendas por parte del extraño ser luminiscente, La niña contemplaba como la calle en la que había vivido tanto tiempo quedaba atrás, Yetro comentaba que gracias a ella la parada del vehículo con destino a una vida de maravilla por fin había quedado libre, y que el, que tanto tiempo había esperado, al fin se encontraba en camino. La niña le contempló admirada, ahora no parecía para nada el extraño hombrecillo que se paseaba por el pueblo hablando solo y pidiendo cigarros, era más joven, y se estaba transformando en lo que siempre había sido, su verdadera naturaleza, al igual que la del cochero, era la de un ser luminiscente, puro y asombroso, al fin había podido quitarse el disfraz que tanto tiempo le había mantenido apresado en un mundo que no era el suyo.

La niña, algo reticente aún, se atrevió a hacer la pregunta que llevaba desde hacía un rato rondándole por la cabeza.

- Yetro.

- Llámame Areus, Yetro se quedó junto a la parada del autobús.

- Bueno, pues Areus, ¿Hacia dónde nos dirigimos, cual es nuestro destino?.

- ¿De verdad quieres saberlo antes de llegar?.

- Pues, no se, puede que le quite el misterio, pero creo que me gustaría saberlo, si.

- De acuerdo, si insistes....Verás, nuestro destino estaba fijado desde hace tiempo, sobre todo el tuyo, yo no soy de este mundo que se aleja, y tu tampoco, ¿a dónde vamos? ¿qué nos espera?......Simplemente la vida, una vida de aventura y misterios que descubrir.

- Entonces ¿vamos de aventura, como en los libros de fantasía?.

- La fantasía no es más que una manera más de sobrevivir. Vivir, esa es la auténtica aventura. Recuérdalo...Satine.

Una sonrisa apareció en su rostro luminoso y aclaró todo a la niña, que recibió su nombre como algo natural, no era el suyo verdadero, pero, como decía Areus, su disfraz quedó atrás, el no era Yetro realmente, así como Satine ya no era, desde ese instante, Nuria. Y miró por la ventana, mientras daba un sorbo a su taza de té, decidida ya, sin más temores ni dudas.

F I N

9 comentarios:

Abejitas dijo...

Vivir es la auténtica aventura .... nos gusta!!!

Gracias Saeta.

Dulces y alegres aleteos!

Arcoiris dijo...

Hola Abejitas Uds. si que ayudan a que las personas esten alimantadas con alegria y muy sanas, gracias por vuestra labor...!!!!sigan asi
Hasta pronto
Zzzzzzzzzzzzzzuuuuuuuuuuuummmm!!!

saeta dijo...

Fantasía,realidad.... ¿Que tal vivir la realidad de forma fantástica?

Porque asi es la vida, una aventura, algo fantástico y merece la pena luchar por ella.


Gracias, abejitas.


NuBeGRiS - SirLauren - SAETA.

Alejandro Sánchez Losa dijo...

Es un relato precioso, :-)

VIVE!!!

Ejco dijo...

Ayyy si ya sabía yo que tú nos ibas a sorprender. Es un relato fantástico, hermoso, me ha encantado. Me quedo con esta frase:

"La fantasía no es más que una manera más de sobrevivir. Vivir, esa es la auténtica aventura."

Qué verdad tan grande amigo, y cuanta belleza para mostrarla. Apoyo tu propuesta de vivir la vida de manera fantástica, pues acaso ¿la vida no es fantástica?

Abejitas dijo...

Muchas gracias arcoiris, es lo mejor que nos podrías decir, que les transportamos alegría, pero es que lo que transportamos es lo que nos dan con sus comentarios, con sus relatos. Creenos que somos nosotras las más agradecidas.


Saeta, gracias a ti, porque tú si que eres un luchador, no pierdas nunca esa magia que llevas contigo.

Gracias Alejandro, esperamos verte de vez en cuando por aquí.

Ejco ejque nuestro Saeta es nuestro Saeta, qué más se podía esperar de él.

IRIS dijo...

Solo puedo decir PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS... infinitos aplausos para un relato maravilloso!

Un abrazo enorme para las abejitas bloggeras más positivas.

Abejitas dijo...

Muchísimas gracias Iris pero creemos que el aplauso se lo merece Saeta, el es el genio de esta obra.

saeta dijo...

Simplemente,Gracias abejitas!

El zángano ;-)