lunes, 1 de octubre de 2007

Cuento - El Jardinero

Surgió de la nada, como el rojo manto de las amapolas en la primavera; con unas sandalias de cuero y un largo bastón de madera de roble.

Deambuló por las plazas y por el mercado, preguntando por alguien que estuviera dispuesto a venderle una tierra espaciosa. Y encontró su lugar en la afueras del pueblo, junto a un arroyo cantor de destellos dorados.

Levantó una cabaña. Y a su alrededor un jardín; grande como las estelas del viento; bordado con hiedras, clemátides, pasionarias y madreselvas; salpicado de azucenas, violetas, lirios y pensamientos.

Y se sentó a la puerta de su jardín, ofreciendo su belleza y su paz a todo el que quisiera gozarse de ellas. Les dijo que aquél era el jardín de la vida, y que todo el que quisiera hallar su paz en él tendría siempre la puerta abierta.

Los pájaros y las ardillas hicieron sus nidos en sus árboles, las hadas y los elfos buscaron refugio entre sus plantas, y los hombres encontraron cobijo para su corazón entre sus flores.

Y el jardinero se dedicó a cuidar de plantas y árboles, ardillas y pájaros, hadas, elfos y hombres.

Autor: Grian -Ediciones Obelisco-

3 comentarios:

Ejco dijo...

Todos deberíamos levantar un jardín donde crecieran mil maravillas, no solo en la tierra, sino en nuestro interior.

Anónimo dijo...

Excelente sitio para las abejitas y similares.
Buenas noches. Smuakss.
J.L.

Abejitas dijo...

ejco, yo creo que tu tienes un jardín interior, al igual que J.L.

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