martes, 9 de octubre de 2007

Daltonismo






El daltonismo -trastorno denominado así por el físico británico John Dalton, quien lo padecía- es una enfermedad que consiste en la imposibilidad de distinguir los colores (discromatopsia).

Aunque ningún daltónico confunde los mismos colores que otros, incluso pertenecientes a la misma familia, es muy frecuente que confundan el verde y el rojo ; sin embargo, pueden ver más matices del violeta que las personas de visión normal y son capaces de distinguir objetos camuflados. También hay casos en los que la incidencia de la luz puede hacer que varíe el color que ve el daltónico.

La enfermedad es hereditaria y va ligada al sexo, debido a que se transmite por un alelo recesivo ligado al cromosoma X, lo que produce un notable predominio en el varón entre la población afectada. La mujer puede sufrir o portar la enfermedad, y transmitirla a sus hijos varones. Probablemente, la mitad de sus hijas serán portadoras

La disfunción más frecuente es la ceguera para el rojo o el verde. Ésta se da en el 8% de los varones y el 1% de las mujeres (después hablaremos del porqué de esta diferencia) y afecta bien a los conos responsables del rojo, bien a los del verde. Al faltar uno de estos conos, las tonalidades de luz que le deberían corresponder son captadas por el otro, de modo que una persona con este defecto identifica los dos colores como uno sólo.

Menos frecuente es la ceguera para el azul, en la que faltan los conos responsables de este color y el paciente no es capaz de distinguir entre los tonos azules y los amarillos.

Estas alteraciones se conocen como dicromatismos, pues el sujeto que las padece sólo dispone de dos tipos de conos.

Pero también puede suceder que, presentándose los tres tipos de receptores, alguno de ellos (frecuentemente los del rojo o el verde) sea anómalo. En este caso lo que ocurrirá será que el paciente podrá distinguir los colores dentro de un espectro más restringido, pudiendo identificar como iguales aquellos tonos que para una persona normal resultan bastante parecidos (aunque siempre diferentes). Presentan, en conclusión, defectos parecidos a los dicromatismos, pero más leves. En este caso hablaremos de tricromatismos anómalos o debilidad para el color.

Un último caso, mucho más excepcional es el monocromatismo, en el que todos los colores se aprecian como distintas tonalidades de un mismo color.

Fuentes:


http://es.wikipedia.org/wiki/Daltonismo y http://www.uam.es/personal_pdi/medicina/algvilla/fundamentos/nervioso/Daltonismo/daltonismo.htm


11 comentarios:

Anónimo dijo...

Debe ser extraño ver el mundo de colores diferentes al resto.

Arlequín.

Ejco dijo...

Muy interesante este tema y bastante desconocido.

Juan dijo...

Es una idea recurrente.
Quien me puede asegurar que lo que yo llamo amarillo es lo que tu llamas amarillo?
Como puedo saber que cuando pienso en verde, siento lo mismo que tu cuando piensas en verde?
Si nos referimos a los mismos patrones de prueba...yo elegiré mi verde y tu, tu verde de acuerdo a un patrón cultural conocido,y coincideremos; pero... lo vemos igual?
Otra cosa, por supuesto es el daltonismo, si yo veo el rojo igual que el marrón, entonces está claro.
Hay una alteración funcional, pero...
Perdonad!, ya estaba pensando en alto otra vez. ;)

bahhia dijo...

Pues yo, sin duda, soy portadora. Mi padre es daltónico. A mi hermana, una profesora le dijo que uno de sus hijos hacía unos dibujos diferentes, y a mi hijo, que también lo es, no distingue gamas y tiene problemas con el rojo y el verde, le mandaban repetir las fichas de color que terminábamos haciendo Bosco o yo. Sus lápices de colores iban con el nombre escrito del color al que correspondía.

En cuanto a lo que dice Juan, efectivamente, ¿de que verde estamos hablando¿ :-P

N-A-S-A dijo...

Mi padre era daltónico. entonces supongo que soy portadora... en fin pero distingo gaas de rojo y verdes, no sé...

Amor dijo...

¿y os dais cuenta de la cantidad de posibilidades de reflexión filosófica sobre la realidad, sobre la percepción, sobre la esencia y la apariencia, en fin, lo que se puede tirar del daltonismo para escribir poético e intenso?

me alegra haberos encontrado

saludos, y

amor

:-)

Abejitas dijo...

n-a-s-a, suponemos y quizá sea mucho suponer que aunque la genética tenga que ver en el daltonismo, unas personas de la familia tienen más tendencia y otras menos a ser daltónicas.

Amor, ¿a qué es apasionante?, muchas veces no nos damos cuenta de que las cosas más sencillas, como en este caso, distinguir un color conlleva demasiadas posibilidades. A nosotras nos alegra que nos hayas encontrado y esperamos que te animes a participar-

Besos y aleteos.

bahhia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miguel dijo...

El color pincela nuestra propia felicidad, debemos ser capaces ... aunque no veamos, por descubrir la belleza, pues los ojos cerrados nos hacen sentir un afectuoso y verdadero abrazo.

Amor dijo...

claro que me animo a participar, del modo que me digáis

besos

:-)

Abejitas dijo...

miguel, así es. Gracias por tu visita.

amor, encontraremos la manera :-)

Aleteos!